dai volontari

Sin lugar para la pasividad social

Por: Ezequiel Lifschitz

Llegué a Italia dos meses atrás, desde ese momento cada día es una nueva experiencia y aprendizaje.

Estaré trabajando durante un año como voluntario en un centro social juvenil llamado Kairòs, ubicado en Pergine. En este lugar suceden muchas cosas, trabajamos con educación no formal y utilizamos el juego como medio para llegar a los jóvenes desde un lugar de confianza y así poder educarnos mutuamente, ya que considero que ésta experiencia es un intercambio continuo y constante.

Tuve la suerte de encontrar gente de todas partes del mundo y así poder compartir nuestras diferencias tanto culturales como sociales y políticas. Recientemente me dieron la posibilidad de hacer un curso (laboratorio) de español y artes circense. En cuanto a mi formación, estoy empezando a planear un laboratorio de teatro junto con mis compañeras de trabajo, cosa que me hace muy feliz porque realmente extraño los escenarios, es un gran desafío para mi dado que será la primera vez que estaré desde el lado del educador ya que siempre fui participante.

De esta manera se esta desarrollando este año para mi. A veces no es fácil estar lejos de casa, de mis amigos y familia, pero también considero que es necesario y fundamental salir de la zona de confort para seguir aprendiendo cada día un poco más.

No fue fácil irme de Argentina mientras acontecen tantos problemas políticos y sociales que atentan contra la vida de millones de personas.

Por un momento me sentí bastante solo hasta que me dieron el lugar para hacer una serata Argentina y poder contar la realidad Latinoamericana y así poder estar un poco mas aliviado. Comencé a recopilar información, fotos, vídeos y contactos Argentinos en Italia, y ahora me encuentro en el desafío de armar una red apartidaria de contención, emancipación, lucha y visibilización de las problemáticas que atentan contra nuestros derechos como pueblos en Argentina y poder ponerlos en contraste con las problemáticas que también están sucediendo en Italia a nivel social y claro; político. Siempre levantando las banderas de la justicia y la paz mundial.

Agradezco profundamente cada día que pasa a todas las personas que hicieron este viaje posible (que son muchísimas) y no me alcanzarían las palabras ni los renglones para describir la mezcla de sensaciones que me atraviesan en cada paso que doy.

Creo profundamente que para darle valor a este voluntariado es necesario observar desde un principio, tener la serenidad y la paciencia para comprender e incorporar las costumbres y las nuevas formas de vivir  que nos ayuden a relacionarnos y empoderarnos desde una forma cuidada y sana con las demás personas.

Algo fundamental para mi es preguntar, y repreguntar sobre esas preguntas, es decir, mantener una postura basada en la humildad con los oídos bien atentos para tratar de comprender las diferencias que, por suerte, podemos encontrar en cada ser humano que nos cruzamos y así poder formular nuevas preguntas conjuntamente para seguir educandonos y empoderándonos.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *